Un comentario en Twitter puso en una situación incómoda al legislador Alberto Colombres Garmendia (PRO). El oficialista Raúl Hadla había planteado en la última sesión de la Legislatura una cuestión de privilegio contra el dirigente macrista, porque asegura que, a través de la red social, lo trató de patotero.

Ayer, la comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara se reunió y, con el impulso del alperovichismo, le corrió traslado a Colombres Garmendia sobre el recurso interpuesto por Hadla. "A mi modo de ver, es simplemente una forma de amordazarme, de tratar de mantenerme callado con esta amenaza, pero no lo conseguirán", aseguró el legislador del PRO. Además, adelantó que, según el tenor del texto que reciba, evaluará la respuesta. "Todavía no me llegó el traslado, y no es una cuestión que voy a decidir en una tarde. Pero no descarto realizar una denuncia contra la Legislatura en algún tribunal internacional, porque se están violando garantías establecidas por pactos de esa índole", añadió.

Todo comenzó el 6 de mayo, en un bar de Juan Bautista Alberdi. Allí, el ex concejal del PRO, Andrés Flores, protagonizó un incidente con el alperovichista Hadla.

El primero asegura que, durante una discusión, recibió un cachetazo y amenazas graves.

El segundo sostiene que no hubo agresión. "Él me insultó. No es la primera vez que lo hace. Por eso me levanté y le dije que la corte, que la termine con eso. Está buscando protagonismo", se defendió el legislador y ex intendente en aquella ocasión.

Colombres Garmendia se hizo eco del episodio en Twitter. Hadla asegura que fue tratado de patotero por el macrista, y planteó una cuestión de privilegio en la última sesión. Este trámite puede derivar en una sanción, que debe ser aprobada por dos tercios de los parlamentarios. Las causales pueden ser desorden de conducta en el ejercicio de las funciones o inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación. El castigo puede ir desde un llamado de atención hasta la exclusión de la Legislatura, pasando por la suspensión transitoria de la banca.

El dirigente del PRO asegura que jamás trató de patotero a Hadla. "Ni siquiera era un comentario mío, fue el titular de un diario que reproduje en Twitter. Además, él no estaba mencionado; sólo decía que era un legislador del alperovichismo. Esto me preocupa, porque afecta gravemente la libertad de prensa. Si los legisladores, que tenemos fueros, no podemos difundir una noticia del medio local, qué se puede esperar para el resto de los ciudadanos", dijo Colombres Garmendia.

Ayer, la comisión de Asuntos Constitucionales, a cargo del oficialista Marcelo Caponio, decidió que el legislador tiene cinco días para responder sobre el planteo de Hadla (los opositores Ricardo Bussi y Ariel García votaron en contra de esta medida). El último antecedente de una sanción en la Cámara data de 1998, cuando Jorgelina Valdez (FR) fue suspendida por dos meses.